Endometriosis y fertilidad: cómo afecta al embarazo y qué opciones tienes

06/08/2026

Reglas que obligan a doblarse en dos, dolores que durante años se normalizan («es que a mí siempre me ha dolido»), analgésicos que poco a poco dejan de funcionar. Y un día, cuando llega el momento de buscar el embarazo, aparece la sospecha: ¿y si todo esto tiene que ver con que no me quedo embarazada? La endometriosis es una de las causas más frecuentes de infertilidad femenina y, al mismo tiempo, una de las que más tarde se diagnostica: entre los primeros síntomas y el diagnóstico suelen pasar varios años.

A person holding their stomach in pain.

Conviene decirlo pronto y claro: tener endometriosis no significa que no puedas ser madre. Muchas mujeres con endometriosis consiguen embarazo de forma natural, y otras muchas lo logran con tratamientos de reproducción asistida bien planteados. Lo que sí cambia es el tiempo del que dispones y la importancia de tomar decisiones con datos. En la consulta del Dr. Miguel Zúñiga, especialista en reproducción asistida en Almería, la endometriosis y la fertilidad se abordan siempre juntas: no basta con tratar el dolor si tu proyecto reproductivo está en juego.

Qué es la endometriosis y por qué afecta a la fertilidad

La endometriosis se produce cuando tejido similar al endometrio —el que recubre el interior del útero— crece fuera de él: en los ovarios, en las trompas, en el peritoneo o incluso en zonas más profundas de la pelvis. Ese tejido responde a las hormonas del ciclo igual que lo haría dentro del útero: prolifera, sangra y provoca inflamación. Pero como no tiene salida, esa sangre se acumula y genera irritación crónica, adherencias y cicatrices.

Los cuatro mecanismos que dificultan el embarazo

  • Alteración anatómica: las adherencias pueden desplazar los ovarios, retraer el útero o dificultar que la trompa capte el óvulo tras la ovulación.
  • Inflamación pélvica crónica: el líquido peritoneal de una mujer con endometriosis contiene más mediadores inflamatorios, lo que perjudica al espermatozoide, al óvulo y al embrión temprano.
  • Endometriomas ováricos: los conocidos «quistes de chocolate» ocupan tejido ovárico sano y pueden reducir la cantidad de óvulos disponibles.
  • Receptividad endometrial: en algunos casos el endometrio responde peor a la progesterona, lo que puede dificultar la implantación del embrión.

Esto explica algo que muchas pacientes no entienden: se puede tener una endometriosis leve con mucho dolor y poca repercusión reproductiva, o una endometriosis casi silenciosa que sí esté comprometiendo la fertilidad. El grado de dolor no predice el grado de dificultad para conseguir el embarazo.

Señales que deberían hacerte consultar

No hace falta esperar a llevar años intentándolo. Merece la pena una valoración especializada si te reconoces en varios de estos puntos:

  • Reglas muy dolorosas que te incapacitan uno o más días al mes.
  • Dolor durante o después de las relaciones sexuales.
  • Dolor pélvico fuera de la menstruación, que no cede con analgésicos habituales.
  • Molestias digestivas o al orinar que empeoran con la regla.
  • Antecedentes familiares de endometriosis (madre o hermanas).
  • Más de 12 meses buscando embarazo, o más de 6 si tienes más de 35 años.

Cómo se diagnostica

Durante mucho tiempo se dijo que la endometriosis solo se confirmaba mediante laparoscopia. Hoy eso ha cambiado. Una ecografía transvaginal realizada por un ginecólogo con experiencia detecta endometriomas y buena parte de las lesiones profundas, y en casos seleccionados se completa con resonancia magnética. La entrevista clínica —tu historia de dolor, tus ciclos, tus antecedentes— pesa tanto como la imagen.

En un estudio orientado a la fertilidad, además, se valora el conjunto: permeabilidad de las trompas, perfil hormonal, recuento de folículos antrales y seminograma de la pareja si la hay. Sin ese mapa completo no se puede decidir bien.

Endometriosis y reserva ovárica: la conversación que llega tarde

Este es probablemente el punto más importante del artículo. La endometriosis, especialmente cuando afecta a los ovarios, puede acelerar la pérdida de reserva ovárica. Y la cirugía de los endometriomas, aunque a veces sea necesaria, también puede restarle óvulos al ovario. Por eso, antes de operar, hay que saber en qué punto estás.

Si te han hablado de una analítica con valores bajos, te interesa entender exactamente qué significan: en este artículo explicamos qué mide la hormona antimülleriana y cómo se interpreta junto a la ecografía en casos de reserva ovárica baja y AMH. Y si tienes endometriosis diagnosticada pero aún no quieres ser madre, la opción más sensata suele ser congelar óvulos mediante vitrificación antes de que la enfermedad avance o de pasar por quirófano.

Qué opciones tienes para buscar el embarazo

No existe un protocolo único. La estrategia depende de tu edad, del grado de endometriosis, de tu reserva ovárica, del estado de las trompas y del tiempo que lleves buscando.

Búsqueda natural con seguimiento

En endometriosis leve, con trompas permeables, buena reserva y menos de 35 años, puede plantearse un periodo acotado de búsqueda natural con control ecográfico del ciclo. Acotado: seis meses, no tres años. Si no funciona, se avanza.

Inseminación artificial

Con endometriosis leve, al menos una trompa permeable y semen de calidad normal, la inseminación artificial en Almería combinada con estimulación ovárica suave puede ser un primer escalón razonable. Suelen plantearse pocos ciclos antes de reevaluar.

Fecundación in vitro

Es el tratamiento con mejores resultados en endometriosis moderada y grave, en trompas afectadas, en factor masculino asociado o cuando han fallado tratamientos previos. La FIV «esquiva» buena parte del problema: la fecundación ocurre en el laboratorio, lejos del ambiente inflamatorio de la pelvis, y el embrión se transfiere a un endometrio preparado. Puedes ver aquí cómo se plantea un tratamiento de fecundación in vitro en Almería paso a paso.

En determinados casos se recurre a protocolos con supresión hormonal previa a la transferencia, o a congelar todos los embriones para transferirlos en un ciclo posterior mejor preparado. Son decisiones técnicas que se toman caso por caso.

¿Hay que operar antes de buscar el embarazo?

Es la duda más frecuente y la respuesta honesta es: depende. La cirugía mejora el dolor y, en algunas endometriosis leves, puede aumentar las probabilidades de embarazo espontáneo. Pero operar un endometrioma tiene un precio en reserva ovárica, y repetir cirugías lo tiene aún más.

Como criterio general, la cirugía se plantea cuando el dolor es incapacitante, cuando el endometrioma es grande o dudoso, o cuando dificulta técnicamente la punción folicular. Si el objetivo prioritario es el embarazo y la reserva ya está comprometida, muchas veces tiene más sentido ir directamente a la FIV. Lo que nunca debería ocurrir es operar sin haber valorado antes el impacto reproductivo. Las recomendaciones de las sociedades científicas, como la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, insisten precisamente en individualizar esa decisión.

Lo que sí puedes hacer mientras tanto

Ningún hábito cura la endometriosis, pero varios ayudan a convivir mejor con ella y a llegar en mejores condiciones a un tratamiento: mantener un peso estable, actividad física regular de intensidad moderada, cuidar el descanso, dejar el tabaco y trabajar el manejo del dolor con un enfoque multidisciplinar. Y algo menos tangible pero igual de real: no minimizar lo que sientes. El desgaste emocional de años de dolor mal atendido es parte del cuadro y merece acompañamiento.

Conclusión: el tiempo es la variable que sí controlas

La endometriosis no cierra la puerta a la maternidad, pero sí premia a quien consulta pronto. Cuanto antes sepas en qué situación está tu reserva ovárica, tus trompas y tus ovarios, más opciones tendrás sobre la mesa y menos decisiones tomarás a contrarreloj.

Si tienes endometriosis diagnosticada o sospechas que tus reglas dolorosas están detrás de la dificultad para quedarte embarazada, pide una valoración de fertilidad personalizada. En la consulta del Dr. Miguel Zúñiga, en Almería, estudiaremos tu caso y te explicaremos con claridad qué caminos tienes y cuál encaja mejor contigo. Llama al 950 57 00 17, escribe a miguel@ginecologozuniga.com o rellena el formulario de contacto. La primera conversación no compromete a nada, pero puede ahorrarte años de incertidumbre.

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